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Guía

Cómo fotografiamos a las parejas (y por qué casi no hay caras)

Una tienda puede escribir "sin heteronormatividad implícita" en cada párrafo y contradecirlo entera con una sola foto de archivo: manos de manicura impecable sobre piel de anuncio, una cama de hotel imposible, una configuración de pareja que da por supuesta. Las palabras prometen; la dirección de arte delata. Este es nuestro brief, público, para que podáis exigirnos que lo cumplamos.

El problema con la foto de archivo

La fotografía de stock erótica tiene sesgos de fábrica: heterosexual por omisión, cuerpos de gimnasio, lencería de pasarela, dormitorios que no existen, y "diversidad" añadida como corrección política. Comprar ese archivo sería alquilar la voz de otra tienda. Y la inteligencia artificial tampoco arregla nada: genera rostros y cuerpos sintéticos reconocibles como sintéticos, y aquí la confianza es el producto.

Las reglas de la sesión

  1. Parejas reales, de toda configuración. Hombres, mujeres, personas no binarias; parejas del mismo género, de distinto género, poliamorosas; cuerpos con gravedad, cicatrices, vello, edad y tallas de verdad. La condición no es la estética: es que quien sale en la foto compraría en esta tienda.
  2. Nada de rostros identificables. Espaldas, manos, pies, el roce de dos frentes, la curva de dos cuerpos en la misma cama. Las caras no se difuminan: se encuadran fuera. Una foto íntima que no se puede usar como prueba es una foto que se puede hacer.
  3. Consentimiento por escrito y por escena. Contrato de cesión de imagen con cláusula erótica explícita: qué se fotografía, qué se publica, dónde, y durante cuánto tiempo. Ninguna imagen se usa fuera de lo firmado, y la retirada es un email.
  4. Seudónimos siempre. Quien posa no sale con su nombre ni en el contrato público ni en la ficha. Lo que pasa en el set se queda en el set, y lo que se publica no delata a nadie.
  5. Sin escenografía de dormitorio. Cocinas, bañeras, camastros, la orilla, el coche en la cuneta con las luces de la carretera. La intimidad real vive en sitios reales.
  6. Nada que la pareja no haría. La sesión sigue las reglas de cualquier noche sana: lo que sale en la foto es algo que esa pareja haría con la puerta cerrada. Nada se interpreta, todo se reconoce.

Por qué lo publicamos antes de tenerlas

Este brief sale antes que las fotos a propósito: un compromiso público se puede vigilar, y queremos que se nos vigile. Mientras las sesiones llegan, la web usa planos de atmósfera sin personas identificables: dos tazas, dos manos, la luz de una calle a las nueve de la noche. La promesa de las imágenes nuevas está escrita aquí, con fecha, para que podáis reclamárnosla.

¿Sois una pareja que querría posar así? Escríbenos. La sesión se paga, el contrato se lee entero antes de firmar, y el seudónimo lo elegís vosotros.

Contenido informativo. No sustituye el criterio de un profesional sanitario y no atribuye a ningún producto una finalidad curativa.

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