Guía
El pack de enero: 8 planes de invierno en casa
Enero es el mes en que la casa vuelve a ser el sitio donde pasa la vida: la calle no invita, la noche cae a las seis y el sofá tiene argumentos de sobra. Este pack es la respuesta de la casa: ocho planes de invierno en casa para el mes más largo, ordenados por lo que cuestan, con la regla de siempre: ninguno exige ser otro tipo de pareja del que sois, y ninguno promete una noche de película — prometen una tarde o una noche que sea vuestra.
Los tres que no cuestan nada
- El jueves, fijado. Elegid un día entre semana y protegedlo: después de las ocho no se trabaja, no se ordena y no se arregla nada de lo que rompió el año nuevo. En enero, con la noche encima a las seis, un día fijo vale por dos. La historia completa de por qué el jueves es el día de esta tienda está contada en la noche del jueves.
- El mapa del mes más largo. Diez minutos el domingo por la noche: qué día es vuestro esta semana, qué hacéis ese día y qué se aplaza con nombre y fecha. Enero miente con su eternidad: partido en cuatro semanas con un plan cada una, se acorta solo. Un calendario compartido cuyo contenido no es trabajo cambia el mes entero, y cuesta lo que cuesta una conversación con algo caliente en las manos.
- La cena lenta de domingo. Cocinar juntos algo que ninguno de los dos ha cocinado nunca, con los móviles en la otra habitación y sin invitados. Si sale mal, se cena cereales y también cuenta: el plan era la cocina compartida, no el resultado. Los domingos de enero aguantan mejor con algo que no sea preparar la semana.
Los tres con lo que ya tenéis en casa
- El cine de la cama, edición manta. Una peli de las que da vergüenza admitir que os gustan, manta grande, luz baja y palomitas hechas en casa. El cine de la cama es el plan oficial del invierno: fuera hace el frío que hace, dentro no.
- El tarro de enero. Descargad el PDF imprimible de las 24 tarjetas (gratis, sin registro), elegid entre los dos los ocho planes de esta lista, recortadlas y metedlas en un tarro. Cada jueves saca una el que llegue antes a casa. El azar propone, vosotros respondéis (o no, que también). Para las tardes sin jueves, los ocho que no cuestan nada ya vienen elegidos en el imprimible.
- La franja del masaje. La parte de la noche en la que nadie tiene que demostrar nada: veinte minutos de masaje sin destino, que si acaba siendo solo masaje, la noche ha salido bien igual. Es el plan que menos material pide y el que más despacho quita: en enero, con las fuerzas justas, es la versión de lujo de la siesta.
Los dos con una compra pequeña
- La vela que cambia la habitación. El truco de siempre, que en enero deja de ser truco y pasa a ser calefacción emocional: la vela de masaje de coco y piña (23,47 €), encendida veinte minutos antes de la hora para que el olor cambie la habitación antes de que empecéis. Es la compra con más efecto por euro de todo el catálogo, y el masaje que deja es la excusa perfecta para la primera media hora. Precio verificado el 24 de septiembre de 2026; el que manda es el de la ficha el día que compréis.
- El juego que da guion al masaje. Para las noches en las que el masaje pide estructura y no os apetece ser los dos guionistas: Massage Time, el juego de masaje para dos de SecretPlay (17,65 €), una baraja que reparte turnos, zonas y tiempo, y se lleva la culpa de decidirlo. Es de las compras más baratas de la categoría y de las que más noches distintas da: cada partida sale distinta porque sale del azar y no del guion de siempre. Precio verificado el mismo día, con la misma regla: manda la ficha.
Y si queréis el mes montado: el quiz
Los ocho planes de arriba son el pack de enero, pero si lo que queréis es el invierno entero resuelto — material elegido, orden de uso y margen de envío por escrito—, el quiz de la portada hace las tres preguntas de siempre y os devuelve el kit para vuestra situación: el deshielo si la rutina se llevó diciembre, la primera noche si el año trae la primera compra en común, a un océano si enero os pilla en dos ciudades y la cita si hay una fecha marcada en el calendario. Todo lo que monta el quiz llega en 24-48 horas laborables en península, en caja neutra que no dice ni la tienda ni el sector — consta escrito en las preguntas frecuentes—, y la selección para la ocasión, con su narrativa y su suma honesta, está montada en salir de la rutina. ¿Y si queréis veintitrés planes más para cuando el tarro pida variante? Están en 24 planes para una noche, la lista que se manda de un móvil a otro. Y lo más importante del mes, que no se compra: la conversación del día después, en frío y sin dramatismo, de qué plan repetir y cuál devolver al tarro. En frío se dice la verdad; recién acabado se dice lo que la otra persona quiere oír.
Preguntas frecuentes
¿Hay que comprar la vela y el juego para que el pack funcione?
No: seis de los ocho planes no cuestan nada o se hacen con lo que ya tenéis en casa. Las dos compras son la versión «con algo nuevo», no el precio de entrada del mes. Y si solo podéis con una, que sea la vela: es la pieza con más efecto por euro del catálogo entero y la que mejor se guarda cuando no se usa.
¿Y si enero nos vence y no hacemos ninguno?
Nada: enero gana alguna semana a todas las parejas y no pasa nada, porque el mapa del mes existe precisamente para retomar sin drama. Lo que no se hace es convertir el plan en deuda — «debemos un plan al tarro»—: la deuda mata los planes más rápido que el frío. Se pierde una semana, no el mes.
¿El imprimible sigue siendo gratis?
Sí: gratis, sin registro y sin email de por medio, ahora y cuando crezca. La edición nueva suma las tarjetas que van dejando las piezas nuevas, que es la regla de la casa de reutilización, y seguirá descargándose igual. Si queréis que los materiales nuevos os lleguen solos, eso es lo que hace el boletín.
¿Los precios de la vela y del juego son fijos?
No. Se verifican contra el precio de la tienda antes de publicar cada pieza — en esta, el 24 de septiembre de 2026— y lo que manda es siempre el precio de la ficha el día que compréis. Si un precio cambia, esta página se queda con su fecha encima y la ficha con su verdad del día.
¿Cómo elegimos entre la vela, el juego y el kit entero?
Empezad por una pieza y creced después: la vela sola ya cambia la habitación, el juego solo ya da guion a la noche, y ninguna de las dos obliga a comprar la otra. Si preferís que la selección la haga otra persona en tres preguntas, el quiz de la portada devuelve el kit para vuestra situación; si preferís verlo todo montado con narrativa y suma, la ocasión salir de la rutina lo tiene. Las dos vías son legítimas; la mejor es la que haga click a los dos a la vez.
Contenido informativo. No sustituye el criterio de un profesional sanitario y no atribuye a ningún producto una finalidad curativa.